Pilón tibial

29 de Mayo del 2017

Pilón tibial

Fracturas de pilón tibial.

Las fracturas del pilón tibial se refieren a una zona especifica en la región distal de la pierna, cerca del tobillo

Estas fracturas ocurren en la tibia, que es el hueso que forma la pierna y el tobillo, además es el principal hueso de carga que transmite la fuerza del tobillo a la rodilla, estas fracturas son ocasionadas por mecanismos de alta energía (por compresión axial), como accidentes automovilísticos, moto ciclísticos y caídas de gran altura.

Pilón deriva de la palabra francesa que se refiere al instrumento usado en un mortero para machacar sustancias por su forma similar a este utensilio y es un término ampliamente utilizado en la ortopedia actual para referirse a la porción articular distal de la tibia.

                                     Tazon

En la mayoría de las fracturas de pilón tibial se requiere un tratamiento quirúrgico que cumpla con los principios básicos de la osteosíntesis; reducción anatómica, fijación estable, conservar el riego sanguíneo y movilización precoz, debido al mecanismo de alta energía siempre es importante descartar otras lesiones asociadas que requieran tratamiento.

Anatomía

Los dos huesos de la pierna son:


  • Tibia

  • Peroné

                                      Pie

El astrágalo es el hueso del pie que forma una bisagra entre la tibia y peroné, en conjunto estos tres huesos forman la articulación del tobillo de tipo troclear indispensable para la marcha y soporte de peso.

Descripción

Existen muchos tipos de fracturas de pilón tibial, su tratamiento y clasificación dependen de:


  • Número de fragmentos

  • Desplazamiento

  • El estado de los tejidos blandos

  • Calidad ósea

        Placa_tibia_distal

Cuando uno o varios de los fragmentos óseos protruye la piel, o la herida penetra la piel hasta la zona de la fractura se considera una fractura expuesta o abierta. Este tipo de fractura es particularmente compleja por el alto riesgo de infección ósea., por lo que debe tratarse lo mas pronto posible con lavado quirúrgico y antibióticos.

El número de fracturas de pilón tibial ha aumentado en los últimos años por la introducción de las bolsas de aire en autos, que protege la parte superior del cuerpo en accidentes automovilísticos, pero no protegen las piernas por lo que las lesiones han aumentado en sobrevivientes.

Signos y síntomas

 


  • Aumento de volumen

  • Dolor intenso

  • Incapacidad para el apoyo

  • Deformidad en tobillo o porción distal de la pierna

Planeación quirúrgica.

Esta es importante para la toma de decisiones en el tratamiento, se realiza mediante la observación clínica rigurosa, análisis radiográfico y tomográfico obtener las características de la fractura para:


  1. Establecer un diagnóstico de certeza.

  2. Valorar el estado de los tejidos blandos.

  3. Indicar el momento preciso de la cirugía.

  4. Elección del implante.

  5. Dibujar la reducción con el implante seleccionado.

  6. Vía de abordaje.

Tratamiento

La mayoría de las fracturas de pilón tibial se tratan quirúrgicamente, ya que afectan la superficie articular, solo se recomienda el tratamiento conservador con inmovilización en casos de fracturas no desplazadas. (1)

En cuanto al tratamiento quirúrgico, este está recomendado en todas las fracturas desplazadas, que afectan la articulación del tobillo o inestables y favorece la movilización temprana (1, 2)

El tratamiento quirúrgico más utilizado es la osteosíntesis con placas anatómicas para tibia distal LCP (Sceclé), fabricadas en Acero 316L, de bajo perfil, disponibles para tibia derecha e izquierda con medidas de 6, 8, 10 y 12 orificios para adaptarse a todos los trazos de fractura, el extremo distal (cabeza) con ocho orificios divergentes paralelos a la articulación y con tornillos de bloqueo 3.5 mm para mayor estabilidad. Con orificio distal y proximal para fijación temporal con clavos de Kirschner 2.0 mm y pestaña (tornillo opcional) para maléolo medial.

         placa

En caso de aparición de flictenas o ámpulas en la zona de la fractura, se debe diferir unos días la cirugía para evitar complicaciones de la piel e infecciones. (3)

En casos de fracturas expuestas o fracturas muy complejas, se puede utilizar un fijador externo de la marca Sceclé, ya sea como tratamiento temporal o definitivo para lavado quirúrgico, mantener la reducción y espacio articular del tobillo.

fijador_tibia

Este es un procedimiento mas sencillo y rápido en el cual el cirujano realiza incisiones mínimas de menos de 1 cm para insertar clavos tipo Schanz de Sceclé a través del hueso para realizar y mantener una reducción mientras se ajustan a barras de carbono por fuera de la piel, esto ayuda a mantener el tobillo en su posición, mantener la longitud de la pierna y permite cicatrizar heridas en la piel.

                                       pie

Recuperación.

La movilización temprana después de un tratamiento quirúrgico inicia aproximadamente entre 2 a 6 semanas del postoperatorio, si tiene un fijador externo la movilidad inicia hasta que este sea retirado.

Las fracturas y la inmovilización de la pierna favorecen la aparición de coágulos sanguíneos, por lo que su medico podría prescribir un anticoagulante y medidas antitrombóticas como medias de compresión.

El apoyo de la pierna y la deambulación inicia por lo general entre 2 y 3 meses, esto depende en gran medida del tipo de fractura, tratamiento y paciente, por lo que es importante apegarse a las indicaciones de su médico, así como a un programa de terapia física profesional para mejorar gradualmente con ayuda de muletas, andadera o bastón según sea necesario.

Bibliografía.


  1. T.P. Rüedi, R.E. Buckley, C.G. Moran. AO principles of fracture management (2nd expanded), AO (2007)

  2. F. López-Prats, J. Sirera, S. Suso. Fracturas del pilón tibial. Rev Ortp Traumatol, 48 (2004), pp. 470-483

  3. G.M. Calori, L. Tagliabue, E. Mazza, U. de Bellis, L. Pierannunzii, B.M. Marelli, et al.Tibial pilon fractures: which method of treatment Injury, 41 (2010), pp. 1183-1190

  4. B.D. Crist, M. Khazzam, Y.M. Murtha, G.J. Della Rocca. Pilon fractures: advances in surgical management. J Am Acad Orthop Surg, 19 (2011), pp. 612-622

  5. C.J. Topliss, M. Jackson, R.M. Atkins. Anatomy of pilon fractures of the distal tibia. J Bone Joint Surg Br, 87 (2005), pp. 692-69

  6. S. Tarkin, M.P. Clare, A. Marcantonio, H.C. Pape. An update on the management of high-energy pilon fractures. Injury, 39 (2008), pp. 142-154